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		<title>Desciencia</title>
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		<description>Ni paraciencia, ni anticiencia, ni pseudociencia... cuando ciencia y no ciencia se confunden, se fusionan y la anulan... </description>
		<dc:language>es-ES</dc:language>
		<dc:rights>Copyright Silvernight</dc:rights>
		<dc:publisher>Silvernight</dc:publisher>
  		<dc:creator>Silvernight</dc:creator>
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		<title>Espero equivocarme...</title>
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		<description>Espero equivocarme y no escribir mucho en esta bitácora...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante todo soy escéptico. Y eso implica un profundo compromiso con la ciencia y con el método científico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero estoy alarmado, veo con preocupación como las lineas que separan ciencia y pseudociencia se van difuminando, como se infiltran, mezclan y relativizan la ciencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo como aquellos encargados de velar por nosotros y nuestro destino (por ejemplo, los políticos) se sienten confundidos en un mar de conceptos e ideas irracionales con apariencia de conocimiento consolidado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo como los profesores encargados de enseñar a nuestros hijos, sobrinos o futuras generaciones no tienen claros los conceptos fundamentales del mundo que han de enseñar. Y cómo el alumno no recibe las nociones básicas de la estructura de la naturaleza indispensables para discernir entre el pensamiento mágico o los actos de fe y el pensamiento basado en la experiencia y lo contrastable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo como los que se autodenominan científicos han perdido el contacto con la responsabilidad y la misión que la sociedad les encomienda. Como muchos de ellos han profesionalizado su ocupación y son meras máquinas de fabricarse méritos a veces usando mecanismos poco éticos, como el de la explotación a terceros, robo de méritos, blindaje ante las críticas o trapicheos editoriales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo como los profesionales de los medios de comunicación faltan a su trabajo, que es la de transmitir una información veraz a la ciudadanía y en temás de ciencia y conocimiento caen en el amarillismo, la portada espectacular, fácil, mágica y... falsa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo como los profesionales del engaño, sacaperras, organizan ferias de hechicería, aparecen 24 horas al día en cadenas de televisión engañando a personas que creen que les arreglará el futuro a 6 euros el minuto de teléfono. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo como falsos y verdaderos médicos desvían a sus pacientes de la única medicina que tiene probabilidades de salvarles y les encaminan a un mundo de mentiras, falsos remedios, medicinas falsas, homeopáticas, hierbas y otros sacacuartos, poniendo en peligro la salud e incluso la vida de sus victimas sin que las autoridades reaccionen siquiera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo que la desciencia campa a sus anchas, se difunde, lo cubre todo con un manto de confusión, sospechas, corrompe todos los estamentos de la sociedad y queda impune.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y, finalmente, veo que el escepticismo no puede luchar contra lo difuso y amplio alcance de la desciencia...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Queda alguna esperanza?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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